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Informacion Alternativa en Extremadura

Se repite la situación en el sector de la construcción en Extremadura: otro muerto por accidente laboral.

Se repite la situación en el sector de la construcción en Extremadura: otro muerto por accidente laboral.  

Si hace unos días un hombre de 50 años fallecía en Zalamea de la Serena (Badajoz) en accidente laboral al precipitarse desde una altura cuando trabajaba en un chalet en construcción ubicado en la carretera de circunvalación de dicha localidad, ayer se repetía el luctuoso suceso, pero esta vez en Plasencia. Así, un operario de 42 años falleció ayer en Amapola, urbanización de Ciudad Jardín al sufrir un accidente laboral mientras trabajaba en la construcción de una vivienda, de la promoción de 20 inmuebles que ejecuta Sierra Calama en la zona. La empresa relató que se produjo al caer sobre el trabajador una pieza de hormigón de grandes dimensiones, que acabó con su vida casi en el acto.

 

Ya es el segundo trabajador muerto en la construcción en Extremadura en esta semana, donde el índice de siniestralidad se duplica con respecto al resto de sectores.

 

Ello coincide con la campaña lanzada por el sindicato CGT para denunciar la lacra de los accidentes laborales.

 

Accidente laboral = terrorismo empresarial

ACCIDENTE DE TRABAJO Y LA SALUD LABORAL

 

Desde la Confederación General del Trabajo (CGT), nos preguntamos de qué le sirve al trabajador o a la trabajadora muerta el ficticio dolor de su patrón, o el más real de sus compañeros, de su familia o de la sociedad?

 

El trabajo asalariado es una necesidad para millones de personas que están ocupadas, trabajan, tienen ocupación o la están buscando. Un trabajo con el cual se producen bienes y riqueza para la sociedad.

 

Diariamente, una media de 4,5 trabajadores o trabajadoras ven truncadas sus vidas en las diferentes actividades. Como también centenares de miles de personas anualmente, sufren accidentes graves, muy graves y lesiones invalidantes solamente por el hecho d’ir a trabajar.

 

La Ley, el Estatuto de los Trabajadores, la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, obliga los empresarios a tutelar la salud y la vida de los millones de personas asalariadas. Estas garantías son burladas diariamente, en condicionarlas a la lógica de l’eficacia económica y los beneficios empresariales.

 

Si la responsabilidad en la organización del trabajo corresponde al empresario y las muertes se producen como consecuencia de trabajar – contratos basura, vacíos de derechos, destajos, ritmos frenéticos y estresantes, tiempos de desplazamientos cada vez más granos, presiones y violencia (mobbing) en la organización del trabajo, autoritarismo y ausencia de democracia laboral – sólo existen unos responsables, LOS

EMPRESARIOS.

 

La sociedad acepta la muerte en la “trabajo” como un hecho “normal”, porque la lógica de la eficacia económica capitalista, es bendita hasta hacérnosla creer inmutable. Como constatación de todo esto sólo hace falta ver las estadísticas oficiales del año 2006.

 

Accidentes de trabajo con baja al Estado español

 

2002.

En jornada de trabajo

Leves 936.071 / Graves 11.721 / Mortales 1.104 / Total 948.896

In itinere Leves 72.477 / Graves 2.576 / Mortales 453 / Total 75.506

Totales en jornada de trabajo + in itinere 1.024.402.

 

2003.

En jornada de trabajo

Leves 887.309 / Graves 11.395 / Mortales 1.033 / Total 899.737

In itinere Leves 74.390 / Graves 2.434 / Mortales 452 / Total 77.276

Totales en jornada de trabajo + in itinere 977.013

 

2004.

En jornada de trabajo

Leves 865.167 / Graves 10.474 / Mortales 955 / Total 876.596

In itinere Leves 81.616 / Graves 2.540 / Mortales 488 / Total 84.644

Totales en jornada de trabajo + in itinere 961.240

 

2005.

En jornada de trabajo

Leves 896.063 / Graves 9.783 / Mortales 990 / Total 906.836

In itinere Leves 89.517 / Graves 2.309 / Mortales 379 / Total 92.205

Totales en jornada de trabajo + in itinere 999.041

 

2006 (datos provissionals según el MTAS)

En jornada de trabajo

Leves 925.442 / Graves 8.804 / Mortales 966 / Total 935.212

In itinere Leves 93.346 / Graves 1.982 / Mortales 372 / Total 95.700

Totales en jornada de trabajo + in itinere 1.030.912.

 

- El año 2006 supone que el número total d’accidentes de trabajo, 1.030.912, crece en 3,45 puntos con respecto a l’año anterior, confirmando la tendencia al crecimiento del número total d’accidentes.

- Más de 7.000 personas asalariadas murieron en estos 5 años (2002 a 2006) como consecuencia de trabajar. 64.000 más sufrieron accidentes graves de los cuales se derivan, en la mayoría de los casos, secuelas o lesiones irreversibles.

- En el periodo de cinco años (2002-2006), casi 5 millones de personas han sufrido algún accidente.

 

En cuanto al balance referido a las enfermedades profesionales es demoledor :

- El 94% de las trabajadoras o los trabajadores que mueren por causas laborales lo hacen arran de una dolencia que han contraído en su ocupación. Solamente el 6% muero en un accidente de trabajo.

- El 64% de las enfermedades laborales de los trabajadores y las trabajadoras no son reconocidas como tales y se tratan como dolencias comunes: se reconocen algo menos de 30.000 casos de enfermedades profesionales a l’año, cuando realmente la cifra s’aproxima a 80.000.

- Cada año, mueren 14.000 hombres y 2.000 mujeres por dolencias causadas por el trabajo, el 4% de todos los decesos que se producen en el país. 80.000 trabajadores y trabajadoras enferman anualmente por causas que s’inician en en sus ocupaciones, el que hace que en este momento haya 1,8 millones de personas a l’Sido español que sufren algún tipo de mal causado por su trabajo.

- Las mutuas d’accidentes laborales desvían las enfermedades profesionales hacia las contingencias comunes. Solamente el 16% de las dolencias de los trabajadores y las trabajadoras se tratan teniendo en cuenta su orígen laboral.

 

Este trabajo de concienciación social se ve agravada por las campañas institucionales, las cuales señalan en sus eslóganes d’una banda que

el riesgo en el trabajo es evitable, se puede prevenir y es inaceptable socialmente, y por otra, que el modelo económico-político que comporta l’economía de mercado (capitalismo) sitúa el trabajo y sus consecuencias (accidentalidad, morbilidad, mala salud, etc.) en el campo de l’inevitable.

 

Mientras no se valore la vida humana por encima de la falsa lógica de cualquier sistema de producción, la muerte en los puestos de trabajo nos continuará recordando diariamente que la sociedad “ha optado” por la inhumanitat del capital, renunciando a garantizar la vida y la salud.

 

Las trabajadoras y los trabajadores somos sujetas con derechos y hemos d’exigir que el trabajo s’organice pensando en las personas y defendiendo nuestras vidas y nuestra salud.

 

SUS BENEFICIOS LLENAN LAS CAJAS

ACCIDENTE LABORAL = TERRORISMO EMPRESARIAL

 
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